ROMA, Italia.- Se sumó una nueva irregularidad en el caso del crucero Costa Concordia, que se hundió en enero y causó la muerte de 32 personas. Según informaron fuentes locales, la caja negra del barco no funcionaba cuando se produjo el accidente.

El hecho, más allá de complicar la investigación, contravenía las normas de navegación. Según el informe, Pierfrancesco Ferro, director de servicios técnicos de la empresa dueña del barco, Costa Crociere, pidió la reparación de la caja negra el día 11 de enero y el trabajo iba a realizarse el 14, cuando estaba previsto que el barco llegara al puerto de Savona.

La situación se vuelve aún peor si se tiene en cuenta que los dueños de Costa Crociere negaron este hecho. Según indicaron había un "error de código" en la caja negra, pero que eso no significaba "en absoluto" que el aparato no estuviese funcionando.

El crucero se hundió el 13 de enero, cerca de la isla de Giglio, en la costa oeste de Italia. Por el hecho murieron 30 personas y otras dos continúan desaparecidas.

Por ahora la única persona detenida es el capitán Francesco Schettino, que se encuentra bajo arresto domiciliario acusado de homicidio imprudente, destrucción del barco y de abandonarlo antes de que hubiesen sido evacuadas las aproximadamente 4.200 personas que iban a bordo. (DPA- Télam).